Enfermedad inflamatoria, microbiota y la “teoría de la limpieza”

¿Existe la teoría de la limpieza? Y que relación puede existir entre tres elementos aparentemente tan dispares, la microbiota, la limpieza  y la enfermedad intestinal. Pues bien esa explicación es precisamente la que podrá  encontrar el lector a lo largo de estas líneas. Vaya por delante que la enfermedad de Crohn, descrita por Burrill Crohn en 1932, y que forma parte junto con la Colitis Ulcerosa de la enfermedad inflamatoria intestinal, fue considera por prestigiosos médicos de la época de “rara”

Pero volvamos a la “teoría de la limpieza”. Hasta bien entrado el siglo XVIII nadie había identificado a las bacterias descritas por Anton van Leeuwhenoek a finales del XVII como las responsables de enfermedades infecciosas. Se atribuye a Semmelweis el mérito de haber sido el primero de haber utilizado un método tan simple como lavarse las manos y desinfectarlas antes de atender a las parturientas. Pues bien con este método consiguió salvar a miles de mujeres recién paridas. Más tarde fue Joseph Lister, cirujano, que aplicó estos métodos al instrumental quirúrgico y a los quirófanos. Por aquel entonces, finales del XVIII, ya existía una probada razón para hacerlo. Luis Pasteur había publicado su “teoría microbiana de las enfermedades infecciosas” Poco a poco entre la clase científica fue calando la teoría de la higiene. En primer lugar como es lógico entre la clase médica pero poco a poco estos conceptos de higiene,  limpieza y desinfección se extendieron entre la clase media. Actos tan cotidianos para nosotros como lavarse las manos antes de comer, bañarse de manera regular, cepillarse el pelo, cortarse las uñas, mudarse de ropa de manera periódica fueron adoptados por la burguesía primero y después por la clase trabajadora en pocos años. Y como resulta obvio se extendió a la clase política pues pronto se trazó una política de Higiene Pública. Se utilizaron conducciones específicas para las aguas residuales que se separaron convenientemente del agua utilizada para consumo humano que se comenzó a tratar y clorar.

Si observamos las estadísticas con la perspectiva que nos da el tiempo vemos unos resultados espectaculares.  Pero lo sorprendente de todo ello es que estos resultados se obtenían antes de que se descubriera ningún remedio eficaz ni contra la tuberculosis, la fiebre puerperal, la difteria, la varicela, el sarampión, la viruela. Era simple y llanamente por la teoría de la higiene.

A comienzos del siglo XX morían en Estados Unidos 500 personas por enfermedades infecciosas cada 100.000 habitantes. Ese número había descendido a 220 personas  en 1920, es decir había bastado 20 años para reducir la cifra a la mitad y esos 20 años no se descubrió ningún antibiótico, ningún fármaco eficaz contra las bacterias. Es cierto que a finales del XIX comienzan a utilizarse las primeras vacunas pero casi a nivel experimental y de manera aislada. Los programas de vacunación en la población de manera sistemática y masiva no comenzaron hasta bien entrado el Siglo XX.

Pero la teoría de la higiene provoca dos fenómenos que nadie esperaba ni nadie predijo, la disminución de la mortalidad infantil y la disminución de las enfermedades relacionadas con el parto. Y como resultado de estos dos fenómenos las expectativas de vida o la esperanza de vida al nacer se prolonga de manera insospechada. En el siglo I después de Cristo un patricio romano tenía una esperanza de vida al nacer de unos 30 años. Durante toda la edad media e incluso durante el renacimiento y la ilustración dicha esperanza d vida apenas crece, en 1800 años de historia, unos 5 años. Pero es que en 1920 la esperanza de vida en Europa alcazaba ya a los 50 años. Y solo 20 años más tarde, en 1940, ya se había extendido hasta los 60 años, e insisto, no se había descubierto ningún remedio eficaz contra las infecciones, ningún medicamento útil frente a las bacterias o virus. La penicilina no llegaría hasta 1945. Es decir la teoría de la limpieza funcionaba.

No es extraño que nuestros padres insistieran tanto en que nos laváramos las manos y desinfectáramos el chupete de nuestros hijos cuando cae al suelo. Pero vivimos en un mundo imperfecto y sobre los años 60 se comienza a observar en el mundo occidental más avanzado y en los países más rico como una epidemia “inexplicable” de enfermedad inflamatoria, de enfermedades alérgicas y enfermedades autoinmunes. Algunos científicos y algunos trabajos de epidemiología relacionan la excesiva limpieza estadísticamente con un aumento exponencial de estas enfermedades. Y este fenómeno se observa en aquellos países que como España nos hemos incorporado tardíamente al pelotón de los ricos.  Y ahí es donde intervienen las bacterias y la microbiota que ayudan a nuestro sistema inmune a permanecer atento. En resumen una limpieza obsesiva puede ser tan perjudicial como la falta de ella. Debemos mantenernos en una situación de equilibrio para que nuestro organismo tenga contacto con las bacterias y aprenda a identificar las que nos benefician de las que nos perjudican.

Conferencia sobre Microbiota Intestinal

 

El próximo 23 de Agosto en Alpuente bajo el patrocinio de la Asociación Cultural Amigos de Alpuente tendrá lugar la conferencia “La microbiota intestinal y cómo puede afectar a tu comportamiento”

Hablaremos de la importancia de la microbiota, las bacterias, la materia fecal, qué hay de verdad en los probióticos, prebióticos y su importancia, así como otros temas relacionados con nuestro comportamiento. ¿Hasta qué punto las bacterias pueden modificar nuestro comportamiento, nuestro humor? Qué hay de verdad y mentira en todo este intrincado mundo de microorganismos que conviven en nuestro interior.

Os esperamos en Alpuente,

Un saludo.

Las bacterias de villanos a héroes

Hasta hace aproximadamente  unos 300 años no se conocía de la existencia de las bacterias .  Trescientos años parece mucho tiempo para la vida de una persona pero sin duda es una fracción mínima para la historia de la medicina. Y tan solo hace unos 150 años que se les atribuye la responsabilidad de algunas enfermedades. En la actualidad las bacterias son vistas por algunos como héroes capaces de producir la insulina necesaria para salvar a los diabéticos, la hormona de crecimiento necesaria para algunos niños o lo tratamientos para algunas enfermedades como algunos canceres o la enfermedad inflamatoria. ¿Qué ha pasado para que el punto de vista de la comunidad científica se haya modificado? Para hacer una comparación sencilla hemos pasado del cine en blanco y negro al color.

Cuando Pasteur describió, en 1865, su teoría microbiana de las enfermedades infecciosas, se produjo toda una revolución y muchos datos comenzaron a encajar como en un rompecabezas en el que uno encuentra una pieza clave. Ahora se entendía el porqué Semmelweis conseguió bajar la incidencia de fiebre puerperal en las parturientas de la Clínica de Viena tan solo con lavarse las manos antes de atender a sus pacientes o porque las desinfección de heridas, la limpieza en los quirófanos, el utilizar rompa limpia conseguía un descenso en la tasa de morbilidad por enfermedades  infecciosas. Se pusieron en marcha en la mayoría de ciudades europeas medidas tan sencillas y al mismo tiempo eficaces para disminuir las gastroenteritis por salmonella o el tifus como la canalización de las aguas residuales y el tratamiento de las aguas de consumo humano. Solo la limpieza y la higiene fueron suficientemente eficaces para hacer disminuir buena parte de las enfermedades que causaron infinidad de muertes en el siglo XVIII y principios del XIX. Algunas enfermedades comenzaron a decaer en su incidencia de manera espectacular incluso mucho antes de que se encontrara un remedio eficaz tan solo con las medidas de higiene.

Así pues no es extraño que actos tan cotidianos para nosotros como lavarse las manos, cepillarse los dientes, peinarse, bañarse una vez a la semana y utilizar ropa limpia formara parte de los hábitos de la clase media y trabajadora de finales del XIX y comienzos del XX. La higiene, la limpieza comenzó a introducirse como  parte de los usos y costumbres del ciudadano medio como algo necesario para mantenerse sano y evitar contraer enfermedades.

Y esta teoría de la Higiene llega al paroxismo a mediados de los cincuenta del siglo XX, donde todo debía estar desinfectado, limpio, higienizado, desparasitado. Por aquel entonces algunos científicos verifican que la limpieza total, la ausencia de bacterias, no solo no es buena sino que puede ser perjudicial, que hay bacterias en nuestro intestino y que juegan un papel importante en la producción de algunas vitaminas, de los procesos digestivos. Se empienzan de “descubrir” bacterias “buenas”, beneficiosas. Se descubre una relación estadísticamente significativa entre una higiene excesiva y la proliferación de determinadas enfermedades autoinmunes, alérgicas o la Enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. Por otra parte la manipulación genética de la E. Coli nos permite utilizarla en nuestro provecho para producir insulina, hormonas, antibióticos y más tarde medicamentos anticancerosos o para algunas enfermedades autoinmunes.

Algunos trabajos científicos ponen blanco sobre negro que la obesidad, el autismo, la depresión, enfermedades cardiovasculares  pueden tener relación con el estado de nuestra microbiota intestinal. Hay quienes están en contra de las vacunas, en que no hay que lavarse tanto, y que no es bueno que nuestros hogares estén tan limpios, que es bueno que los niños tengan mascotas que introducen microbios en nuestras casas. Aducen que la tasa de enfermedades alérgicas entre los niños en cuyo hogar hay un perro es estadísticamente muy inferior a la de aquellos donde no hay ninguna mascota. Y en eso estamos en la actualidad. En el otro extremo del péndulo. Por ello el lector debe ser cauto y no abandonar viejos hábitos que han demostrado ser eficaces en disminuir la incidencia de enfermedades infectocontagiosas y abrazar el nuevo paradigma de la “suciedad” sin dejar pasar un tiempo para la que teoría sedimente.

Semmelweis, el salvador de madres, y la teoría microbiana

 

En Julio de este año se cumplirá el 200 aniversario del nacimiento de Ignacio Semmelweis, nacido en Pest, Hungría, sin embargo murió en un manicomio, a la temprana edad de 47 años, olvidado de todos, incluso de su propia mujer,  de sus amigos y despreciado por sus colegas.

Casa Museo de Semmelweis en la ciudad de Budapest

Hoy su nombre goza de un prestigio y de un lugar privilegiado en la historia de la medicina. En Budapest hay un museo que lleva su nombre y existe también una sociedad científica  con su nombre, específica para aquellos que profesionales sanitarios que son acusados injustamente de malas prácticas o comportamientos inadecuados. ¿Pero por qué es tan importante este personaje en la Historia de la medicina?

A mediados del Siglo XIX la fiebre puerperal causaba la muerte de muchas mujeres después de haber dado a luz. La causa era completamente desconocida y hasta tal punto preocupaba a las autoridades que se crearon varias comisiones especificas para encontrar la causa y acabar con la misma. Todas ellas sin llegar a ninguna conclusión. La comunidad científica de la época carecía de respuesta frente a una enfermedad que se llevaba en ocasiones hasta un tercio de las mujeres recién paridas.

Semmelweis provenía de una acomodada familia de Pest.  Hungría  por aquel entonces formaba parte del imperio Austrohúngaro. Decide estudiar derecho. Sin embargo por azar asiste a una clase de Anatomía impartida por una estrella en ascenso en aquella época, el profesor Rokitanski, queda deslumbrado y decide dedicarse a la medicina. Una vez finalizados sus estudios decide hacerse internista pero tiene que conformarse con una plaza en la maternidad de Viena como ayudante del profesor Klein. En su primer día de guardia en la maternidad queda impresionado cuando le cuentan que una de las mujeres que estaba de parto al cerrarse la maternidad del profesor Bartch y ser asignada a la sala de profesor Klein decide dar a luz en la calle antes que ingresar. Es conocido en toda Viena que la maternidad del profesor Klein tiene una mortalidad altísima  por causa de la fiebre puerperal que puede alcanzar hasta un 33%. Sin embargo en la maternidad del profesor Bartch la mortalidad por fiebre puerperal rara vez  supera el 8%. La maternidad de Klein, o clínica 1 como la llama Semmelweis, es atendida por ginecólogos y estudiantes de medicina. La maternidad 2 por enfermeras y matronas.  Estos datos llaman poderosamente la atención de nuestro personaje y decide investigar.  No era la primera vez que se habían producidos investigaciones e incluso se habían formado comisiones que nunca llegaron a una conclusión eficaz.

En esta ocasión el azar, una desgracia, cogió a Semmelweis con las entendederas bien abiertas y dispuesto a aprender. Un amigo, el profesor Kolletchka, en una clase de disección anatómica con un cadáver sufrió una herida accidental y como era habitual en aquellos tiempos sufre una septicemia y muere.  Semmelweis asiste a la autopsia y observa que las lesiones causantes de la muerte de su amigo eran muy similares a las observadas en las mujeres fallecidas de fiebre puerperal. ¡Aquí estaba el dato que le faltaba! En la clínica 1 los estudiantes pasaban de las prácticas de disección con los cadáveres a atender a las mujeres parturientas.  ¡Eran los estudiantes los que infectaban o transmitían la fiebre puerperal!

A partir de ese momento Semmelweis obliga a los estudiantes y a lavarse las manos después de su clase de técnica anatómica y a desinfectárselas y súbitamente las tasas mortalidad por fiebre puerperal de la clínica 1 y la clínica 2 se igualan.

Pues bien este dato objetivo, incuestionable, rotundo  sirvió para que Semmelweis fuese expulsado de la maternidad, inhabilitado, cuestionado por sus colegas y tuviera que exhiliarse a su Hungría natal. ¿Por qué? En primer lugar porque Semmelweis era un hombre apasionado, cólerico y se expresa de manera radical: “Quienes no utilicen mi método de desinfección son unos asesinos”  En segundo lugar porque su método se pone en marcha en otras maternidades y los éxitos, tal vez porque no se utilizó bien, no fueron tan espectaculares. Y en tercer lugar porque Semmelweis no supo completar su hallazgo, documentarlo y publicarlo en las revistas científicas de la época. Y finalmente y lo más importante no supo dar una explicación científica al mismo. No relacionó a las bacterias como los causantes de la fiebre puerperal y utilizó explicaciones esotéricas “como sustancia cadavérica”  Ese fue el agujero por el que su teoría  hizo agua y se hundió.  No supo explicar cuál era el vector, qué agente era el responsable. Semmelweis estuvo cerca de arañar la gloria no solo de haber sido el padre de la asepsia sino de haberse adelantado a Luis Pasteur y a su teoría microbiana de las enfermedades.

Hoy cualquier persona culta sabe que las enfermedades infecciosas son provocadas por microorganismos pero eso fue posible gracias a que Luis Pasteur describió la relación de las bacterias con procesos orgánicos como la putrefacción, la fermentación y las infecciones, y más tarde Robert Koch establecería sus “Postulados” que fijan los criterios objetivos para que a un microorganismo se le atribuya la responsabilidad de una enfermedad.

Vayan estas líneas como homenaje a tan distinguido personaje que vivió su vida como un completo fracaso, personal, profesional y humano.

Semmelweis en la última etapa de su vida cuando contaba 42 años

Bibliografía:

1.- Semmelweis. Louis -Ferdinand Celine. Marbot ediciones. 2009

2.- Lancet. Monument a Semmelweis. Londres. 1892

3.- Rose Semmelweis. New York medical. 1904

4.-Semmelweis: his life and doctrine : A chapter in the history of medicine. by Sinclair, William J., SirUniversity of Leeds. Library. 1909

Presentación oficial de la edición de “Colitis Ulcerosa y enfermedad de Crohn: Guía para pacientes y familiares”

El pasado viernes 20 de Abril  en el Congreso de la Confederación de ACCU celebrado en Roquetas de Mar, Almería, se presentó el libro del Dr Escartí.

Al acto asistieron los presidentes de las diferentes confederaciones y asociados. Se inició con la presentación del autor por parte del presidente nacional de la Confederación de ACCU España, don Julio Roldán que agradeció al autor que una buena parte  de los beneficios que aporte la venta del libro se dediquen a las diferentes confederaciones.

A  continuación el Dr Escartí, expuso las razones por las que editaba el libro en Amazón. Una forma de edición fuera de los circuitos comerciales habituales dado el escaso interés de las editoriales en el libro aunque en la primera edición se vendieron cerca de 4.000 ejemplares e insistió en la necesidad de que los asociados y confederaciones den a conocer el libro en redes sociales.

En opinión del autor el libro viene a llenar un hueco en la creciente demanda que los pacientes de enfermedad inflamatoria tienen de información sobre su enfermedad, una enfermedad crónica, con un futuro en ocasiones inquietante. Es por ello que esta guía pretende informarles con veracidad pero sin alarmismos. El libro se encuentra disponible en las delegaciones provinciales a un precio especial para asociados y en la red, en la página de Amazon, para aquellos que quieran recibirlo en su casa.

A continuación el autor disertó sobre la microbiota intestinal y su importancia tanto en la salud como en la enfermedad y su relación con la enfermedad inflamatoria.

Reedición de Vivir con colitis Ulcerosa y Enfermedad de Crohn

En el año 2001 se editó por primera vez este libro. Es mi intención volver a editarlo tanto en e-book como en papel.

He aquí las palabras del prólogo de esta nueva edición:

Como se señala más arriba escribí este libro dedicado a pacientes y familiares de Colitis Ulcerosa y  Enfermedad de Crohn hace ya veinte años.

Veinte años es mucho tiempo para la vida de una persona y para la vida de un libro. El mundo era diferente y yo era un hombre joven lleno de ilusiones con un gran esperanza y un futuro profesional por delante. Internet comenzaba a expandirse pero tan solo lo utilizaban unos pocos elegidos. Los móviles comenzaban a utilizarse pero también solo por unos pocos altos ejecutivos o políticos de alto nivel. Llevaban una diminuta pantalla en blanco y negro. Hoy veinte años más tarde muchas cosas han cambiado tenemos los smart-phone, los i-pad, las cámaras digitales. Podemos acceder a Internet con nuestro móvil desde casi cualquier lugar y están los buscadores y cómo no ¡Google! Se están diseñando aplicaciones para dispositivos móviles para que el paciente pueda valorar la actividad de su enfermedad desde su teléfono.  Hay estudios que demuestran que estas aplicaciones pueden ser tan útiles como la valoración que realiza el médico en su consulta.

En nuestra vida cotidiana estos artilugios están omnipresentes.

Por mi parte para bien o para mal muchos capítulos de mi vida personal, familiar y profesional están escritos y cerrados. Mis hijos han crecido, se han casado y me han dado nietos. Hoy ya no soy un hombre joven sino un hombre mayor que se acerca a la última etapa de su vida.

A lo largo de estos años he visto muchos pacientes de enfermedad inflamatoria, me he equivocado y acertado, y he aprendido más cosas sobre la enfermedad y sobre los humanos.

Con respecto a la enfermedad inflamatoria las cosas también han cambiado, los métodos de diagnóstico, la endoscopia y lo más importante los tratamientos. Es por ello que este libro ha sido reescrito. Sigue siendo el mismo libro por eso no hemos cambiado el título. Pero está actualizado y espero que siga siendo útil para los pacientes nuevos, a los que se les diagnostica por primera vez la enfermedad que en definitiva son los que tienen más necesidad de saber. La primera edición del libro salió a la luz ya en el siglo XXI y  tuvo muy buena acogida. Se realizaron dos ediciones que se agotaron en poco tiempo y después vino la crisis y el libro encontró la indiferencia de los editores.  Este es un intento de actualizar aquella versión, ponerla al día y hacerla circular entre los pacientes y familiares. Es cierto que lo hábitos de los españoles han cambiado y no se lee demasiado. Pero también es cierto que a muchos lectores, jóvenes, no tan jóvenes y mayores les gusta tener un libro, subrayarlo, colocar notas, manosearlo. El libro electrónico es cómodo, práctico pero le falta ese aspecto de singularidad del libro en papel.  Es por ello que se editará primero la versión en electrónica y poco después la edición en papel.

Hemos añadido unas líneas con la vida y obra de Crohn relacionándola como es lógico con la historia de la enfermedad inflamatoria  tanto colitis ulcerosa como enfermedad de Crohn y he actualizado el capítulo de tratamiento y métodos de diagnóstico así como revisado todo el texto.

Y por supuesto no podemos dejar de preguntarnos ¿qué ha pasado en estos veinte años? La respuesta es obvia para todo aquel que estaba vivo en aquellos años y tiene la suerte de seguirlo hoy, hemos envejecido, crecido, aprendido, nos hemos equivocado. Pero al lector le interesa su enfermedad ¿qué hay de nuevo sobre la enfermedad inflamatoria en estos años?

Buril Crohn confesó  a uno de sus discípulos, Jacob Ianowitz que escribiría un libro sobre la vida y obra del autor, cuando ya tenía cerca de 76 años y seguía ejerciendo como clínico, con una mente lúcida todavía,  que muchos de los artículos que se publicaban sobre la enfermedad que llevaba su nombre no los entendía.  Y probablemente porque hablaban de aspectos muy específicos de la enfermedad  que hacían referencia a todo el fenómeno inmunitario que se desencadena en el inicio de la enfermedad. Este es fenómeno muy complejo y solo accesible a unos cuantos iniciados. Yo mismo hoy día leo artículos sobre la cascada inflamatoria y la cantidad de mediadores que intervienen y sobre los nuevos medicamentos y experimento la misma confusión que expresaba Buril Crohn a su discípulo.

Han cambiado muchas cosas en estos años sobre la enfermedad. En primer lugar la mayoría de los médicos ya sean gastroenterólogos, cirujanos o generalistas están mucho más familiarizados con la enfermedad y con los tratamientos que utilizamos. La Colitis Ulcerosa o la Enfermedad de Crohn no son enfermedades raras propias de los países del norte de Europa. Hoy en España tenemos una incidencia de enfermedad inflamatoria similar a nuestros vecinos del norte. En muchas unidades de Digestivo de los hospitales algunos gastroenterólogos casi se dedican monográficamente a la enfermedad con lo que su experiencia, la familiaridad y seguridad con la que manejan los nuevos fármacos es mucho mayor que aquellos que ven todo tipo de patología. En nuestro arsenal  terapéutico han aparecido no sólo los corticoides sino los inmunosupresores, los biológicos, los biosimilares. “las pequeñas moléculas”. Hoy se habla mucho de los probióticos, de los prebióticos de la flora intestinal. Todo esto es cierto. ¿Pero ha habido un cambio radical, un giro copernicano en el tratamiento de la enfermedad de manera que podamos expresar nuestra satisfacción por haber vencido a la enfermedad inflamatoria? La respuesta desgraciadamente es no. Estamos todavía  lejos de hablar de curación de la enfermedad. Y cuando digo lejos no quiero decir en el tiempo pues la ciencia se escribe a saltos. Con este concepto de lejos es que en la actualidad nuestro conocimientos no nos permite intuir que estamos en el camino que nos llevará a una solución. Nuestros conocimientos sobre la enfermedad,  la cascada inflamatoria y las bases genéticas son infinitamente mejores que las que tenían los colegas de Buril Crohn y él mismo cuando describían los primeros casos de la enfermedad que lleva su nombre. El mensaje final, lo que debe quedar grabado a fuego en nuestras mentes y debemos transmitirlo a nuestros pacientes, a sus familiares es que hoy en el siglo XXI los pacientes de enfermedad inflamatoria tienen unas expectativas de vida similares a la población de su misma edad no enferma. ¿Sorprendente? Es un hecho que se puede verificar en las estadísticas. Este es el mensaje de esperanza que intento transmitir a lo largo de todo este libro.

Así que si estás interesado en el libro ya sea electrónico o en papel no dudes en dejar un comentario.

Saludos.

 

Colonoscopia con agua

 

El encabezado de este artículo puede resultar sorprendente. Pero en realidad es cierto. Como todo el mundo sabe la colonoscopia es una técnica que consiste en introducir en el intestino grueso (colon) una sonda flexible. Esta sonda se puede movilizar en la punta hacia arriba hacia abajo o hacia los lados de manera que el operador puede seguir el sinuoso trayecto de nuestro intestino.  La colonoscopia se considera el “patrón oro” o la prueba con mejor rendimiento para las enfermedades del colon. Es por ello que el número de exploraciones de este tipo que se solicitan en los países occidentales y el mundo en general no haya dejado de crecer.  Por otra parte las sociedades científicas y los médicos deseamos obtener el máximo provecho de esta prueba y tratamos de optimizar la calidad de la misma.

El colon es una cavidad virtual, es decir sus paredes se encuentran colapsadas si no hay contenido. Así que si queremos ver tenemos que despegar o separar las paredes. Tradicionalmente se insufla aire atmosférico que realizaba este cometido. El aire atmosférico contiene oxígeno en un 21% y nitrógeno en un 78% El médico una vez terminada la exploración o a medida que va retirando la sonda, el endoscopio, va aspirando el aire. Pero buena parte del mismo queda atrapado en bolsas o recodos que forma el intestino y no siempre se puede aspirar. El problema del aire atmosférico es que es muy rico en nitrógeno y el nitrógeno difunde muy mal a través del tubo digestivo por lo que tarda mucho tiempo en eliminarse. Este aire atrapado en el intestino es el responsable de buena parte del dolor o las molestias tras una colonoscopia convencional. Si se es muy cuidadoso y se inyecta poco aire pueden quedar zonas del colon que no se distiende y por lo tanto zonas “ciegas” donde pueden haber lesiones potencialmente malignas. Estas lesiones no visualizadas son las responsables de lo que llamamos el cáncer de intervalo. Una auténtica pesadilla para médicos y pacientes. Se considera cáncer de intervalo aquel que aparece entre una colonoscopia de cribado y antes del periodo que correspondería para la siguiente exploración.

Para evitar el inconveniente del dolor que ocasiona el aire insuflado en el colon en algunos hospitales se utilizan equipos que insuflan CO2. El dióxido de carbono tiene la propiedad de  difundir muy rápidamente a través del entramado vascular de la mucosa del colon y se elimina a través de la respiración. Hay numerosos trabajos que demuestran que el insuflar CO2 en el tubo digestivo no afecta a la saturación en sangre del O2 y por lo tanto es seguro. Sin embargo los equipos de CO2 son caros y hay que acoplarlos a las torres de endoscopia por lo que no en todos los centros ni en todas las exploraciones se puede disponer de CO2. La técnica de utilizar agua en lugar de aire ya se había utilizado en varios hospitales hace años pero de manera esporádica. Sin embargo desde unos cuatro o cinco años ha comenzado a utilizarse la técnica de agua entre algunos endoscopistas en centros de prestigio de Japón, Asia y Norteamérica. Estos pioneros de las técnicas acuáticas han publicado sus experiencias en revistas especializadas y en congresos y encuentros de expertos. Veamos en qué consisten esta técnicas.

Técnicas acuáticas

Existen varias formas de utilizar el agua durante la endoscopia. Se puede utilizar agua no estéril, agua esterilizada o simplemente agua del grifo, agua a temperatura ambiente, agua calentada. En nuestro caso utilizamos agua estéril ligeramente calentada o en la mayoría de las ocasiones agua a temperatura ambiente.

a.-Técnica de inmesión total: con este método se utiliza agua tanto al introducir el colonoscopio como al salir. Se introduce agua limpia y se aspiran los restos de heces o moco. Todo el proceso se desarrolla bajo el agua.

b.-Técnica de intercambio: durante la insercción del endoscopio se procede a aspirar el agua sucia y se introduce agua limpia lavando y retirando los restos que hayan podido quedar de heces. Una vez alcanzado el ciego, es decir el extremo del colon, se introduce aire en la retirada.

Ventajas de la técnica acuática

Existen ya trabajos que comparan las técnicas acuáticas con las de aire y aunque la experiencia es limitada pues la mayoría de los endoscopistas han sido formados con las técnicas clásicas o de aire y son reacios a cambiar su método de trabajo, estos trabajos muestran varias ventajas.

La primera de ellas es que con la técnica de agua se emplea un tiempo adicional en la entrada en limpiar bien el colon introduciendo agua limpia y aspirando los restos.  Por otra parte el agua realiza un efecto lupa ampliando lesiones que resultarían más diminutas con el aire y podrían pasar desapercibidas.  Además se emplea un tiempo adicional al entrar en lavar y aspirar los restos fecales que puedan quedar en el intestino. Este tiempo adicional nos permite ver con mayor detenimiento la mucosa. Por otra parte el agua no distiende el colon y las capas del colon permanecen   “separadas” No es necesario inyectar las lesiones planas con lo que se adelanta un tiempo precioso y se evitan traumatismos innecesarios de la submucosa o serosa. La mucosa permanece como flotando y lesiones planas parecen protruir sobre la luz. Estas lesiones con el aire todavía parecerían mucho más planas y por lo tanto más difíciles de ver. Por otra parte con la técnica acuática se coloca en la punta de la sonda o endoscopio un caperuzón o “cap” transparente que facilita la inserción del tubo y permite separar los pliegues del colon. Además el agua no estira el colon sino que hace que este permanezca plegado de manera fisiológica permitiendo una inserción más rápida y menos dolorosa. Algunos autores llegan a prescindir de la sedación. En nuestro caso realizamos un trabajo comparando la medicación utilizada en dos grupos de pacientes. El grupo A con aire y el grupo B con las técnica de agua. En el estudio no conseguimos demostrar que con la técnica de agua se disminuía el consumo de fármacos sobre el grupo con aire. Sin embargo la experiencia personal nos muestra que los pacientes después de una colonoscopia acuática presentan mucho menos dolor y se recuperan más rápidamente que los sometidos a la colonoscopia con aire.

¿Qué inconvenientes tiene?

En algunos casos se ha planteado si se podría el agua provocar alguna alteración a nivel intestinal o “toxicidad” por alteraciones en el balance de hidroelectrolitos. No hay descrito ningún caso en la literatura médica al respecto. Por otra parte se inyecta agua pero se aspira con lo que en general al final de la prueba hay un balance casi neutro. Es decir hemos inyectado tanto agua como líquido hemos aspirado. ¿Es posible que la temperatura corporal baje si inyectamos agua a temperatura ambiente? En general el volumen de agua que se inyecta es bajo por lo que esa posibilidad es escasa por no decir remota.

En nuestra unidad solemos utilizar cualquiera de las dos técnicas acuáticas y recurrimos al aire cuando el colon está muy mal preparado y existen abundantes restos fecaloideos que son difícilmente aspirables. En cualquier caso a estos pacientes se les recomienda repetir la prueba en tiempo razonable o acortar el periodo de cribado ya que un colon mal preparado es un indicador de baja calidad

En el video podemos ver las imágenes de la inserción en el colon sigmoide es decir la parte más distal, la mas cerca del ano, del intestino grueso y como el operador aspira las bolsas de aire e instila agua.

Síntomas, signos, datos y la Escala de Bristol: ¿Se pueden clasificar las heces?

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El trabajo de un médico sobre todo de un clínico, es decir aquellos que estamos en contacto con pacientes, se parece en ocasiones al de un detective. Este aspecto de la profesión es el que siempre me ha fascinado. Llegar al diagnóstico, es decir llegar a saber qué es lo que le pasa a nuestro enfermo es en muchas ocasiones fácil, tan fácil que el propio paciente nos lo dice, otras ya resulta más complicado y a veces tan complicado que tenemos que pedir la opinión de otros médicos, solicitar pruebas analíticas. Esto resume de alguna manera el título de esta entrada: síntomas es lo que nos cuenta el paciente, signos es lo que nosotros como médicos podemos revelar con nuestra técnica, con nuestro “arte”, datos son hechos. Estos datos podemos obtenerlos de un simple termómetro, de un aparato de tensión, de tomar el pulso, de una báscula. Muchas veces son simples, fáciles de tomar o anotar, analíticas, una simple radiografía de tórax o como hemos dicho de algo tan sencillo como tomar la muñeca de nuestro paciente y contar las pulsaciones o mirarle a los ojos y observa su conjuntiva. Yo me formé con médicos que daban mucha importancia a esta parte de la historia clínica. Médicos para los que lo que el paciente cuenta resultaba fundamental, médicos capaces de diagnosticar una neumonía o un derrame pleural simplemente percutiendo el tórax o auscultando con un rudimentario estetoscopio. Hoy las nuevas generaciones confían más en la técnica y menos en su arte.
Pero ahora vayamos a lo que es motivo de esta entrada: ¿Se pueden clasificar las heces? Todo se puede clasificar desde nuestros libros, nuestra colección de sellos o las estilográficas que poseemos. Las características organolépticas de las heces es algo muy importante. Pero vamos a explicar antes que son las características organolépticas de un cuerpo. Si nos vamos a la Wikipedia o al diccionario de la RAE nos dice que son las propiedades físicas de un cuerpo, textura, color, olor, consistencia. Esto es algo que incomoda bastante a mis pacientes cuando se les pregunta por las heces. Algunos se encogen de hombros otros me miran con cara de póker. Pero estas propiedades de las heces nos muestran mucho de lo que pasa en el aparato digestivo de nuestros pacientes.
Los doctores Lewis y Heaton de la Universidad de Bristol publicaron en el año 1997 un trabajo en el que 60 voluntarios observaron sus deposiciones siguiendo una escala de siete puntos y anotaron sus características. Después fueron sometidos a un tratamiento con laxantes y proquinéticos y volvieron a anotar el aspecto de las mismas. En el trabajo se concluía que en efecto la consistencia o la forma de las heces nos explica muchas cosas de la función intestinal y por lo tanto puede ser un dato muy útil no solo en el diagnóstico, sino lo que resulta más importante, en el tratamiento. Pero además desarrollaron la escala que lleva el nombre de la ciudad donde ellos trabajaban y que resulta extremadamente útil para que los pacientes reconozcan de manera gráfica, rápida y sin dudar cómo son sus deposiciones.
No pocas veces algunos pacientes que afirman tener diarrea resulta que en realidad son estreñidos y lo que presenta son “falsas diarreas” El médico puede dejarse engañar por las palabras del paciente y prescribir un tratamiento no solo inadecuado sino contraproducente. Alguna veces las palabras no significan lo que pensamos que la otra persona expresa. En ocasiones resulta fácil percatarse del error pero otras ya es más complicado. Por eso en mi consulta no dudo en mostrar la escala de Bristol que suele poner las cosas en su sitio.
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Alimentos: Mito y realidad

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Alimentos: Mito y realidad
Cualquier sistema que produce un trabajo necesita energía para desarrollarlo, ya sea un ventilador, un molino de agua, un automóvil, una bicicleta. Los seres vivos no escapan de esta regla y para seguir vivos necesitan energía y para desarrollar un trabajo necesitan más energía.
Únicamente en el mundo vegetal se puede obtener energía del sol , de la tierra o del agua.Todos los seres vivos no vegetales utilizamos y consumimos la energía elaborada por las plantas. De forma que sin las plantas todos los demás seres vivos estamos condenados al colapso y a la extinción. Por fortuna el mundo vegetal, ya sean hongos, algas, árboles es extraordinariamente resistente, vivaz, plástico y adaptable. Donde proliferan las plantas prolifera la vida, cualquier tipo de vida.
Para los humanos comer no es como llenar el depósito de combustible de nuestro vehículo. Comer es agradable, placentero y nos gusta compartir nuestra comida con nuestros amigos, familiares, compañeros de trabajo. Comer y de la forma que comemos forma parte de nuestra cultura, de nuestra propia identidad, nos gusta nuestra comida, nuestra cocina porque nos trae recuerdos de nuestra infancia, de nuestros seres queridos. Todos recordamos ese magnífico guiso que hacía nuestra madre o la abuela o la tía Matilde.
Pues bien sobre esta base cultural construimos nuestros propios mitos. Cuando vemos una chica guapa decimos que es un bombón, a nuestros hijos o nietos cuando son pequeños decimos que están para comérselos.
Todas las religiones tienen algún ritual en torno a la comida, los cristianos, los judíos, los musulmanes. Los musulmanes no comen cerdo, los cristianos no comen carne en cuaresma, los judios no comen productos que no sean “kosher”
La idea futurista, que hemos visto en alguna serie o películas de ciencia ficción, de que algún día, no perderemos el tiempo en ir a la compra, elaborar guisos, poner la mesa y nos alimentaremos con píldoras o solo con preparados químicos está muy alejada de nuestra arquitectura mental sobre la comida y los alimentos.
El hombre primitivo cazaba y comía determinados animales porque así creía incorporar las cualidades de ese animal, la rapidez del ciervo, la fuerza del toro, la astucia del zorro. El hombre moderno también construye sus propios mitos sobre la alimentación etiquetando algunos productos como “quemagrasas” o confiriendo a determinadas dietas o alimentos propiedades curativas, adelgazantes, anticancerosas o a la inversa tóxicas o nocivas.
Pero hemos dicho que íbamos a hablar de realidad no de mitos.
¿Cual es la realidad de los alimentos? Química. Pura y simple química orgánica. Los alimentos son materia orgánica formada por átomos de carbono, nitrógeno, oxígeno, hidrógeno. Esos átomos están dispuestos de manera que forman lo que denominamos principios inmediatos o también se les puede llamar bioelementos. Porque son los elementos que forman parte de los seres vivos. Es decir los alimentos son básicamente Proteínas, Hidratos de Carbono y grasas. No necesitamos más.
Bueno… en realidad sí que necesitamos algo más como comprobaron los navegantes del siglo XVI y XVII. Necesitamos vitaminas y oligoelementos.
Hoy en día los médicos podemos mantener a una persona viva con infusiones a base de estos principios inmediatos sin necesidad de comer durante años.
Cada uno de estos principios inmediatos aporta un número de calorías. Así las proteínas y los hidratos de carbono aportan 4 calorías por gramo y las grasas más del doble.
¿Y cuántas calorías necesitamos al día para mantenernos saludables? Pues depende de nuestra actividad, de nuestro peso y de nuestra edad.
En primer lugar aclarar que cuando hablamos en la mayoría de las ocasiones de calorías en realidad estamos haciendo referencia a kilocalorías. Es decir una persona sana en estado basal, es decir a una temperatura de 18 grados centígrados y sin realizar ningún trabajo ni físico ni intelectual consume una kilocaloría por kilogramo de peso y hora.
El metabolismo basal varía con la edad, el sexo, y factores hormonales o el estrés o el ejercicio.
Así pues en nuestra actividad diaria necesitamos un plus de Energía pero en esencia y para que todo el mundo lo entienda el metabolismo funciona como nuestra cuenta corriente. Si gastamos mucho e ingresamos poco nuestra cuenta baja y si ingresamos mucho y no gastamos nuestra cuenta sube. Así de sencillo.
Existen gordos y flacos desde el principio de los tiempos y probablemente siempre existirán pero no existen gordos en los campos de concentración ni en los tiempos de hambruna.
Los humanos a diferencia de las plantas no nos alimentamos del aire ni tenemos función fotosintética para aprovechar la luz
Quién está obeso y dice que no come o miente o presenta una enfermedad metabólica.
Pero no es el tema de la obesidad lo que más nos interesa ahora sino de tres situaciones clínicas y de las que vamos a hablar a continuación
1.-Alergias alimentarias
2.-Intolerancias alimentarias
3.-Sensibilidad alimentarias.

Alergias Alimentarias
Las alergias están mediadas por el sistema inmune que reacciona a una proteína contenida en un alimento. Existe siempre una base genética que es la que modula nuestro sistema inmune y es necesario la presencia de un antígeno que desencadena una respuesta surgiendo de esa respuesta un anticuerpo. Existen innumerables casos de alergias alimentarias a la proteína del huevo, al marisco, al cacahuete, al chocolate, a las proteínas de la leche. Estas alergias alimentarias son fácilmente identificables por los pacientes pues provocan una reacción inmediata y espectacular. Están mediadas por inmunoglobulinas tipo IgE

El caso de la Enfermedad Celíaca es un caso singular. También es responsable de su intolerancia el sistema inmune que provoca una reacción frente a una proteína del trigo llamada GLUTEN. (gliadina del trigo, secalina en el centeno y hordeína en la cebada)
En la enfermedad celíaca el organismo desencadena una respuesta frente a esta proteína contenida en el trigo, cebada, centeno y en menor medida en la avena. Generalmente aparece en la infancia y los pediatras están muy familiarizados con el diagnóstico de la misma así que rara vez les pasa desapercibida. Sin embargo en ocasiones la reacción al gluten se desarrolla de manera tardía en la edad adulta y entonces el diagnóstico ya no es tan fácil porque suele dar síntomas poco específicos y que mimetizan síntomas de enfermedades funcionales, banales y muy corrientes. Estos pacientes son etiquetados durante años de “colon irritable” “dispepsia funcional” “nervios” hasta que un buen día se le ocurre a alguien pedirle una prueba específica.
2. Sensibilidad alimentaria
La sensibilidad alimentaria es un fenómeno también mediado por el complejo antígeno-anticuerpo, como agente desencadenante, una proteína contenida en algún alimento y nuestro sistema inmune que produce un anticuerpo. El proceso es menor intensidad, menos virulento, de manera que muchos pacientes no identifican claramente el alimento causante. Las inmunoglobulinas que intervienen en este proceso son también diferentes siendo las IgG mientras que en las Alergias son las IgE
Existen test que determinan la sensibilidad alimentaria pero son de escasa fiabilidad clínica. Y la mayoría de sociedades científicas y en la mayoría de los trabajos publicados no se recomienda utilizarlos en la práctica clínica para el diagnóstico.
Dentro de este grupo estaría una enfermedad que denominamos Sensibilidad No Celíaca al Gluten
ESta es una nueva entidad clínica para que por desgracia solo tenemos como arma diagnóstica en la actualidad, la sospecha por parte de algunos pacientes de que los derivados del trigo les sientan mal y la confirmación de que al retirar el trigo de la dieta los síntomas mejoran.
3.-Intolerancias alimentarias:
Hay varias situaciones de intolerancias pero todas ellas tienen un denominador común y es la falta de una enzima ya sea lactasa en caso de la intolerancia a la lactosa, en el caso de la intolerancia a la fructosa falta un enzima la Aldolasa B.
Prescindir de la leche es posible, sin embargo muchos medicamentos llevan lactosa en el excipiente y algunos alimentos industriales pueden llevar lactosa entre sus componentes.
Mas complicada es la situación de los pacientes intolerantes a la fructosa que esta por todas partes. La miel, el alcohol, las frutas, las verduras, los fiambres.

Dieta Saludable:
Estas tres enfermedades causan la mayoría de las muertes en la población española: Cáncer, enfermedades cardiovasculares e ictus. Existe alguna dieta que nos proteja frente a estas enfermedades la respuesta es No. ¿Existe alguna dieta que disminuya los factores de riesgo? La respuesta es Sí.
Llamamos una dieta saludable a la que es variada, que contiene hidratos de carbono en un 60% y proteínas y grasas en la proporción restante casi a partes iguales. La dieta debe contener fruta y verduras y leche o derivados de la misma.
Se debe practicar actividad física regular unos 30 minutos diario y consumir bebidas alcohólicas de manera moderada.
En nuestro entorno podemos afirmar sin miedo a equivocarnos que llevamos una dieta equilibrada y en la mayoría de las ocasiones saludable.
En la imagen podemos ver la pirámide alimentaria saludable según la OMS
Y existen como contrapartida dietas poco saludables, por ejemplo, durante un tiempo se ha puesto de moda las dietas hiperproteicas para perder peso. Estas dietas son peligrosas y a más de uno le ha llevado al hospital. Producen un desequilibrio metabólico al existir un metabolismo acelerado de las grasas pudiendo llegar a provocar fallo renal o acidosis metabólica.
¿Soy vegetariano? ¿Hay algún peligro? No
Otra cosa son los veganos, es decir vegetarianos estrictos, que no consumen ni huevos ni leche o derivados. En estos casos si se puede llegar a producir déficits de algunas vitaminas y oligoelementos.

Alimentos funcionales
¿Qué son los alimentos funcionales? Este es un concepto relativamente nuevo que surge a finales del siglo pasado. Se consideran alimentos funcionales aquellos que más allá de su valor nutritivo tienen algún efecto beneficioso sobre nuestro organismo protegiéndonos frente al estrés oxidativo o mejorando determinadas funciones orgánicas, disminuyendo la tasa de colesterol, aumentando el HDL etc.
Los ejemplos más típicos de alimentos funcionales son los probióticos, los prebióticos y los simbióticos

Los probióticos.
Los ejemplos más conocidos de probióticos son las bifidobacterías y los lactobacilos que como todos sabemos se encuentran en el yogur. Los probióticos actúan estimulando el sistema inmune, la producción de citocinas y la producción de detertimanados enzimas como la lactasa.
Además favorecen el equilibrio de la microflora intestinal, mejoran el tránsito y la motilidad intestinal e incrementan la disponibilidad de determinados micronutrientes.
Los prebióticos
La definición oficial de prebiótico es : “el sustrato trófico de los probióticos” Traducido a un lenguaje más asequible es de lo que se alimentan las bacterias que queremos que se reproduzcan. En general son substancias no metabolizados por el organismo que son utilizadas por la flora intestinal para reproducirse. De esta forma obtenemos efectos similares a los probióticos pero además conseguimos en ocasiones “efecto masa” mejorando el estreñimiento o la diarrea “secuestrando agua” efecto provocado por ejemplo por el plantago
ovata.
Simbióticos
Se llama así a los alimentos que contienen probióticos y prebióticos. Se supone que obtendríamos así una doble ventaja.

Acidos grasos, aceite de pescado y omega 3
Llegados a una edad todos queremos tener el colesterol bajo y no tomar “química”, medicamentos. Así que existe una presión en los medios para bajar el colesterol de manera natural, sin necesidad de fármacos.
Se han publicado diversos trabajos epidemiológicos en revistas médicas especializadas sobre el efecto beneficioso sobre la salud de consumo de pescado de manera regular por la presencia de ácidos grasos poliinsaturados.
Estos ácidos grasos poliinsaturados (PUFA) omega 3 que presenta importantes ventajas a nivel cardiovascular, aumentando la vasodilatación, disminuyendo la formación de coágulos en la sangre y mejorando la circulación.

Aceite de oliva
El aceite de oliva es un pilar básico en la dieta mediterránea y es rico en ácidos grasos monoinsaturados.
El ácido oleico que es una de los componentes principales del aceite de oliva induce una disminución de los triglicéridos y aumenta la fracción buena del colesterol es decir el colesterol HDL que presenta un efecto protector.

En este gráfico tomado de la Revista de Salud Pública reflejamos los efectos beneficiosos de algunos alimentos funcionales pero estos efectos son limitados y en ocasiones no pueden sustituir ni deben sustituir al efecto de determinados fármacos.
Para que algunos alimentos funcionales produzcan efectos beneficiosos su sobreingesta puede ocasionar efectos colaterales no deseados.
Hay que ser muy cuidadosos con el hiperconsumo de algunos alimentos.
La dieta insistimos debe ser variada para que sea saludable.

Flora intestinal.
Estamos acostumbrados a ver las bacterias como enemigos y elementos peligrosos para la salud. Sin embargo si no fuera por las bacterias no podríamos vivir. Hoy sabemos que en el intestino humano existen alrededor de 1014, es decir diez seguido de catorce ceros, de microorganismos: bacterias, arqueas, virus y hongos. Todo este conjunto de seres vivos en la sombra pesan alrededor de un kilograma y suponen más células que las que tenemos en nuestro propio organismo.
Por otra parte la microbiota intestinal ha sido comparada con órgano que alberga alrededor
de 150 veces más genes que el propio genoma humano.
Gracias a las nuevas técnicas de secuenciación del ADN se ha podido establecer una serie de patrones intestinales a los que llamamos enterotipos, distinguiendo el las personas sanas tres tipos de enterotipos.
Se puede considerar que una flora intestinal sana es aquella que potencia el metabolismo del huesped, le confiere resistencia a las infecciones, favorece las funciones endocrinas y colabora con la funcion neurológica a través del denominado eje intestino cerebro.
Las cuatro funciones principales que desarrolla la flora intestinal son:
1.-En el metabolismo humano colabora en el metabolismo de determinados principios inmediatos, por ejemplo algunos azúcares que no podemos realizar por nuestro propios medios. O determinadas bacterias metabolizan los oxalatos protegiendonos frente a la litiasis renal.
2.-Sabemos que el sistema inmune necesita de las bacterias para modular su respuesta y que cuando se produce un “aislamiento” se provoca una respuesta inadecuada lo que lleva a desarrollar algunas enfermedades como la enfermedad de Crohn o la Colitis Ulcerosa.
3.-Balance energético: Algunos enterotipos se han asociado a la diabetes, obesidad o al síndrome metabólico.
4.-Sistema nervioso central. A través de determinados mecanismos la flora intestinal también influye en el correcto desarrollo y funcionamiento del sistema nervioso.

Los mitos
Hasta ahora hemos hablado de la realidad y ahora nos toca hablar de los mitos.
Sin duda el primero de ellos y el que goza de mayor popularidad es el de las dietas adelgazantes.
Si nos acercamos a una librería y ojeamos la sección dedicada a medicina y salud veremos un montón de libros con títulos que hacen referencia a dietas para adelgazar. Hacer mención a cada uno de estas dietas es imposible pero no hace falta ser muy avispado para suponer que cuando hay tantas dietas distintas y tanto libros que hablan de lo mismo es que ninguna de ellas ni ninguno de estos tratados es definitivo.
Recordemos el ejemplo de nuestra cuenta corriente. Si los ingresos superan a los gastos nuestra cuenta sube. Si los gastos superan los ingresos nuestra cuenta baja. No hay mas todo lo demás son fantasías.
Las diferencias entre unas dietas y otras está en los alimentos que permiten unas y otras prohíben. Pero todas se basan en el mismo principio. Los ingresos deben ser inferiores al gasto calórico.

Los transgénicos son peligrosos:
Sin los transgénicos no podríamos vivir. El trigo, el arroz y el maíz son alimentos manipulados genéticamente por el hombre a lo largo de miles de años. Lo que al hombre primitivo le costó realizar miles de años hoy lo podemos realizar en el laboratorio en unos pocos meses.
En España se ha producido con manipulación genética un trigo apto para celíacos, es decir sin gluten, sin embargo este trigo debido a la legislación europea lo prohíbe no puede comercializarse.
El arroz dorado es también un producto manipulado geneticametne y produce Vitamina A. Este arroz podría hacer desaparecer la ceguera infantil en áfrica y asia.
Determinados medicamentos, insulinas, interferón, los nuevos medicamentos para tratar la hepatitis C están producidos con mecanismos de manipulación genética. Es decir con transgénicos.
Los billetes de euros se producen con un algodón transgénico que, paradojicamente, la comunidad europea prohíbe cultivar.
Querer prohibir los transgénicos porque manipulan el ADN y puede ser peligroso es como querer prohibir los cuchillos de cocina, las armas de fuego o los automóviles. Sabemos que estos tres objetos causan al año miles de muertes sin embargo nada en su sano juicio se atrevería a prohibirlos. No hay ni una sola muerte documentada que puede ser atribuida a un alimento transgénico.

Sin los transgénicos:
-Los diabéticos no podrían utilizar su insulina
-Los enfermos de Hepatitis C no podrían tratarse.
-Los pacientes de Enfermedad Inflamatoria, artritis reumatoide tendrían que volver a utilizar los corticoides
-Muchas pruebas diagnósticas no podrían realizarse.
Pero además:
-No podríamos utilizar los billetes de euro
-Llenar la cesta de la compra sería mucho más caro.

Los productos ecológicos son buenos:

El principio básico de los principios ecológicos es lo natural, lo simple. Dejemos a la naturaleza que haga su trabajo sin intermediarios, sin alteraciones artificiales, sin pesticidas, sin abonos artificiales, sin química, sin semillas modificadas genéticamente. Respetamos el medio ambiente y obtenemos productos más saludables.
Para que un producto obtenga la etiqueta de ECO es necesario que cumpla unos estrictos protocolos y en el campo donde se genera el producto no deben existir trazas de pesticidas ni de sustancias químicas artificiales, lo que supone para algunos cultivos periodos de casi diez años, en algunos casos. (consumoresponsable.org)
Pero además los productos ECO no pueden utilizar semillas modificadas genéticamente resistentes a algunas plagas o a la sequía o con un índice de producción muy superior a las semillas convencionales.
El resultado final es que el precio de los productos ECO es en algunas ocasiones el doble que un producto convencional
El 51% de los consumidores de productos ecológicos lo hace pensando en su salud y el 13% por respeto al medio ambiente, el 10% porque cree que son más sabrosos y un 5% por motivos de conciencia. El argumento de que son más sabrosos no tiene ninguna base científica pues las propiedades organolépticas de un tomáte dependen de los nutrientes del suelo, el grado de humedad, luz, calor etc, tantos factores y tantas variables que un agricultor ecológico no puede controlar.
¿Y respecto a la salud? Todos los trabajos publicados en la literatura científica sobre el contenido en nutrientes entre productos convencionales y ecológicos llega a las misma conclusión. No existen diferencias significativas.

Y ¿respecto al medio ambiente?¿Es la agricultura ecológica más respetuosa con el medio ambiente?
En el cultivo ecológico solo se puede utilizar estiércol -boñiga de vaca- pero no restos vegetales. Hasta 2007 se permitía utilizar rotenona pero tuvo que prohibirse por ser tóxica. En el cultivo ecológico se permite el cobre como pesticida que se filtra en el suelo y resulta nocivo para lombrices o gusanos. Pero es que además muchos cultivos ecológicos se hacen en invernaderos bajos plásticos. ¿Hay algo menos ecológico que un plástico?

La pregunta que nos hacemos es ¿Vale la pena gastar ese dinero extra?
No existen evidencias científicas que demuestre que consumir productos ECO disminuirá nuestro riesgo de presentar enfermedades ya sea cáncer de colon, cáncer de mama o enfermedades cardiovasculares que los sujetos que consumen productos convencionales

Los conservantes son malos
En la actualidad todos tenemos un supermercado cerca con horarios extendidos que nos permiten hacer la compra a nuestra comodidad. Pero el hombre primitivo no solo no disponía como es obvio de nada similar sino que en ocasiones podía encontrar abundancia de caza y pasar días o meses de penuria. Así que la conservación de los alimentos fue una forma ingeniosa de adaptarse al medio.
Uno de los primeros trucos para conservar la carne es desecarla y si la ahumamos o salamos extendemos su periódo de coservación. Otro de los trucos es el frío pero el frío no está disponible siempre. Así que se utilizaban neveros, cuevas, fresqueras, o lugares fríos y con poca luz. El objetivo es detener la acción de los microorganismos sobre la materia orgánica y permitir que los alimentos lleguen al consumidor en el mejor estado posible. Nada resulta más perjudicial que ingerir una mayonesa en mal estado o yogur contaminado. Sin conservantes toda la industria alimentaria se vendría abajo y tendríamos que consumir productos frescos o del día con lo que nuestra despensa se vería claramente reducida a unos pocos alimentos.
Sin embargo los conservantes también gozan de mala prensa.
Entre los conservantes tradicionales están el aceite, el vinagre, la sal común y el ácido sórbico
El ácido benzoico se utiliza para evitar los hongos y puede provocar alergias y presenta sensibilidad cruzada con la Aspirina.

En resumen:

1.-Existen evidencias científicas de que una dieta saludable debe ser variada, equilibrada en calorías y debe ajustarse a la pirámide de alimentos que ya hemos visto.
2.-Los alimentos funcionales son útiles pero no debe pensarse en ellos como un remedio y su consumo excesivo puede ser perjudicial
3.-No hay dietas milagrosas para perder peso
4.-Los alimentos eco no son necesariamente mejor que los convencionales.
5.-Los transgénicos son necesarios para la salud y la enfermedad
6.-¿Conservantes?: ¡sí, por favor! Son un elemento imprescindible en la conservación de los alimentos. Sin ellos no podríamos disponer de la variedad de productos que tenemos en nuestras casas.

(Conferencia impartida en Alpuente el 22 de Agosto 2015)