Colonoscopia con agua

 

El encabezado de este artículo puede resultar sorprendente. Pero en realidad es cierto. Como todo el mundo sabe la colonoscopia es una técnica que consiste en introducir en el intestino grueso (colon) una sonda flexible. Esta sonda se puede movilizar en la punta hacia arriba hacia abajo o hacia los lados de manera que el operador puede seguir el sinuoso trayecto de nuestro intestino.  La colonoscopia se considera el “patrón oro” o la prueba con mejor rendimiento para las enfermedades del colon. Es por ello que el número de exploraciones de este tipo que se solicitan en los países occidentales y el mundo en general no haya dejado de crecer.  Por otra parte las sociedades científicas y los médicos deseamos obtener el máximo provecho de esta prueba y tratamos de optimizar la calidad de la misma.

El colon es una cavidad virtual, es decir sus paredes se encuentran colapsadas si no hay contenido. Así que si queremos ver tenemos que despegar o separar las paredes. Tradicionalmente se insufla aire atmosférico que realizaba este cometido. El aire atmosférico contiene oxígeno en un 21% y nitrógeno en un 78% El médico una vez terminada la exploración o a medida que va retirando la sonda, el endoscopio, va aspirando el aire. Pero buena parte del mismo queda atrapado en bolsas o recodos que forma el intestino y no siempre se puede aspirar. El problema del aire atmosférico es que es muy rico en nitrógeno y el nitrógeno difunde muy mal a través del tubo digestivo por lo que tarda mucho tiempo en eliminarse. Este aire atrapado en el intestino es el responsable de buena parte del dolor o las molestias tras una colonoscopia convencional. Si se es muy cuidadoso y se inyecta poco aire pueden quedar zonas del colon que no se distiende y por lo tanto zonas “ciegas” donde pueden haber lesiones potencialmente malignas. Estas lesiones no visualizadas son las responsables de lo que llamamos el cáncer de intervalo. Una auténtica pesadilla para médicos y pacientes. Se considera cáncer de intervalo aquel que aparece entre una colonoscopia de cribado y antes del periodo que correspondería para la siguiente exploración.

Para evitar el inconveniente del dolor que ocasiona el aire insuflado en el colon en algunos hospitales se utilizan equipos que insuflan CO2. El dióxido de carbono tiene la propiedad de  difundir muy rápidamente a través del entramado vascular de la mucosa del colon y se elimina a través de la respiración. Hay numerosos trabajos que demuestran que el insuflar CO2 en el tubo digestivo no afecta a la saturación en sangre del O2 y por lo tanto es seguro. Sin embargo los equipos de CO2 son caros y hay que acoplarlos a las torres de endoscopia por lo que no en todos los centros ni en todas las exploraciones se puede disponer de CO2. La técnica de utilizar agua en lugar de aire ya se había utilizado en varios hospitales hace años pero de manera esporádica. Sin embargo desde unos cuatro o cinco años ha comenzado a utilizarse la técnica de agua entre algunos endoscopistas en centros de prestigio de Japón, Asia y Norteamérica. Estos pioneros de las técnicas acuáticas han publicado sus experiencias en revistas especializadas y en congresos y encuentros de expertos. Veamos en qué consisten esta técnicas.

Técnicas acuáticas

Existen varias formas de utilizar el agua durante la endoscopia. Se puede utilizar agua no estéril, agua destilada o simplemente agua del grifo, agua a temperatura ambien, agua calentada. En nuestro caso utilizamos agua destilada con la finalidad de que la cal y las impurezas del agua no queden depositadas en los equipos de trabajo. Sin embargo este temor es mas teórico que real pues todos los equipos endoscópicos son sometidos a un proceso de limpieza y desinfectado después de cada procedimiento.

a.-Técnica de inmesión total: con este método se utiliza agua tanto al introducir el colonoscopio como al salir. Se introduce agua limpia y se aspiran los restos de heces o moco. Todo el proceso se desarrolla bajo el agua.

b.-Técnica de intercambio: durante la insercción del endoscopio se procede a aspirar el agua sucia y se introduce agua limpia lavando y retirando los restos que hayan podido quedar de heces. Una vez alcanzado el ciego, es decir el extremo del colon, se introduce aire en la retirada.

Ventajas de la técnica acuática

Existen ya trabajos que comparan las técnicas acuáticas con las de aire y aunque la experiencia es limitada pues la mayoría de los endoscopistas han sido formados con las técnicas clásicas o de aire y son reacios a cambiar su método de trabajo, estos trabajos muestran varias ventajas.

La primera de ellas es que con la técnica de agua se emplea un tiempo adicional en la entrada en limpiar bien el colon introduciendo agua limpia y aspirando los restos.  Por otra parte el agua realiza un efecto lupa ampliando lesiones que resultarían más diminutas con el aire y podrían pasar desapercibidas. Por otra parte el agua no distiende el colon y las capas del colon permanecen  más “separadas” La mucosa permanece como flotando y lesiones planas parecen protruir sobre la luz. Estas lesiones con el aire todavía parecerían mucho más planas y por lo tanto más difíciles de ver. Por otra parte con la técnica acuática se coloca en la punta de la sonda o endoscopio un caperuzón o “cap” transparente que facilita la inserción del tubo y permite separar los pliegues del colon. Además el agua no estira el colon sino que hace que este permanezca plegado de manera fisiólogica permitiendo una inserción más rápida y menos dolorosa. Algunos autores llegan a prescindir de la sedación. En nuestro caso realizamos un trabajo comparando la medicación utilizada en dos grupos de pacientes. El grupo A con aire y el grupo B con las técnica de agua. En el estudio no conseguimos demostrar que con la técnica de agua se disminuía el consumo de fármacos sobre el grupo con aire. Sin embargo la experiencia personal nos muestra que los pacientes después de una colonoscopia acuática presentan mucho menos dolor y se recuperan más rápidamente que los sometidos a la colonoscopia con aire.

¿Qué inconvenientes tiene?

En algunos casos se ha planteado si se podría el agua provocar alguna alteración a nivel intestinal o “toxicidad” por alteraciones en el balance de hidroelectrolitos. No hay descrito ningún caso en la literatura médica al respecto. Por otra parte se inyecta agua pero se aspira con lo que en general al final de la prueba hay un balance casi neutro. Es decir hemos inyectado tanto agua como líquido hemos aspirado. ¿Es posible que la temperatura corporal baje si inyectamos agua a temperatura ambiente? En general el volumen de agua que se inyecta es bajo por lo que esa posibilidad es escasa por no decir remota.

En nuestra unidad solemos utilizar cualquiera de las dos técnicas acuáticas y recurrimos al aire cuando el colon está muy mal preparado y existen abundantes restos fecaloideos que son difícilmente aspirables. En cualquier caso a estos pacientes se les recomienda repetir la prueba en tiempo razonable o acortar el periodo de cribado ya que un colon mal preparado es un indicador de baja calidad

En el video podemos ver las imágenes de la inserción en el colon sigmoide es decir la parte más distal, la mas cerca del ano, del intestino grueso y como el operador aspira las bolsas de aire e instila agua.

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